La buena gastronomía del Emotions

Nuestra asesora Rosmery Calcaño volvió del resort Emotions Playa Dorada impresionada por la excelente cocina de los restaurantes Orégano, Lolita y Amici

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POR: Rosmery Calcaño

Algunos resorts locales se destacan por su mobiliario y su decoración; otros por su servicio o por su oferta de ocio. El Emotions, un hotel nuevo ubicado en Playa Dorada, saca buenas notas en todos esos renglones, pero donde verdaderamente excede todo lo que se espera de un resort playero es en su cocina, con sus tres restaurantes a la carta.

¿Pueden creer que yo tengo semanas diciendo que tengo que volver solamente para comer de nuevo el sancocho que hicieron allá? Yo, ¡que solo le pruebo sancocho a mi mamá!

No tengo cómo explicarlo: el chef del restaurante Orégano, especializado en cocina dominicana, tiene el sazón en las manos. El primer bocado me hizo remontarme a mi infancia, a los sancochos que hacía mi abuelita cuando íbamos a visitarla al campo. Todos los condimentos estaban en su punto y cada una de las carnes, desde el pollo hasta la chuleta, tenía el grado de suavidad adecuado.

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Y ya que el restaurante se llama Orégano, claro que tienen que tener chivo. Pues miren: si yo solo le como sancocho a mi mamá, chivo no le como a nadie, porque casi siempre la dejan dura. ¡Me da teriquitos! Y sin embargo, la carne que tenían en el restaurante se veía tan apetitosa y tan bien cocida, que decidí hacer el intento… ¡Y no me arrepiento! La prepararon tan suave y tan jugosa que ahora necesito más chivito liniero guisado en mi vida.

¿Y qué tal Lolita, el restaurante mexicano del hotel? ¿Recuerdan que les dije que el Emotions saca buena nota en decoración? Me volví loca con la versión contemporánea de las calaveras del Día de los Muertos en sus paredes… igual de loca que con los tacos con camarones que ideó el chef ejecutivo. Cada ingrediente de esos tacos estaba en su punto, algo muy difícil de lograr cuando se cocina en grandes cantidades —algo que se requiere dado el volumen de huéspedes que maneja un resort—. No hubo “pero” alguno en esos platos.

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Ahora, igual que en Lolita se hizo una fusión de lo tradicional de la cocina de un país con el mar que nos queda tan cerca, en el restaurante italiano probé una lasaña de langosta. Uno pensaría que el sabor pronunciado de la langosta podría arruinar la pasta y la salsa, ¡pero qué va! En la trattoria Amici lograron combinar los ingredientes de modo que un sabor no opaque al otro.

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Y para ponerle la tapa al pomo, o más bien, para descorchar esa botella, ¡tienen una tienda de vinos! En Oak podrán encontrar una gran paleta de variedades, con botellas originarias de Chile a California, de España a Francia, con precios llamativos —y hasta opciones de quesos para maridar—.

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El Emotions es un hotel muy bueno, con más de 400 habitaciones con balcón o terraza, piscinas especializadas y una cultura de buen servicio… pero, en serio, su oferta gastronómica no es de este mundo. ¡Vayan y se acordarán de mí!

Fotos: Cortesía del Emotions Playa Dorada by HODELPA